Bienvenido(a) a Cómo Curo el Herpes, un sitio donde verás informaciones relacionadas a todos los tipos de esta enfermedad.

¿Qué es el herpes?

Antes de responder a esta pregunta, quiero adelantarte que a grandes rasgos existen dos tipos de herpes: el herpes simple y el herpes zóster.

Pese a que sus nombres son parecidos y ambos tienen en común el hecho de que son de origen viral y que atacan a la piel, se trata de dos enfermedades diferentes entre sí.

Los virus que las ocasionan, las formas en que ocurre el contagio y su modo de desarrollo son completamente distintos, como veremos más adelante.

¿Cómo es el herpes simple?

Ésta es una enfermedad infectocontagiosa muy frecuente de distribución universal, causada por un virus denominado virus herpes simple o HSV.

Su manifestación es recurrente, generalmente benigna (salvo algunas excepciones, como verás más abajo) y altamente transmisible por el contacto directo con las lesiones de alguien infectado o a través de objetos contaminados.

Las estadísticas han mostrado que la mayoría de los casos de transmisión ocurre a partir de personas que no saben que están infectadas o son asintomáticas.

Una vez dentro del organismo, el virus es muy difícil de eliminar, porque se aprovecha del material suministrado por las células huésped para su replicación.

Además, como se esconde dentro de las raíces nerviosas en los períodos de remisión de la enfermedad, por momentos el sistema inmunitario no tiene acceso al mismo.

Puede ser clasificado en dos tipos, de acuerdo con el lugar en que se desarrolla y la cepa del virus de la misma familia que lo produce: herpes oral y herpes genital.

1- El herpes oral, labial o febril

Es ocasionado por el virus Herpes Simple tipo 1 (HSV1).

Este tipo de la enfermedad, también conocido como fuegos labiales o “calenturas”, se manifiesta principalmente en la zona de la boca, nariz y ojos.

Pero en algunos casos, desde allí puede ser transmitido a la zona genital.

Qué es el herpes simple

El herpes labial

2- El herpes genital

Esta clase de la enfermedad es causada por el tipo 2 del virus del herpes simple (HSV2).

Causa lesiones principalmente en la piel y en las membranas mucosas de los genitales masculinos y femeninos.

No obstante, también puede manifestarse en la zona anal, en los glúteos y parte superior de los muslos.

El período de incubación varía de diez a quince días después de la relación con la persona portadora del virus, pero puede demorar mucho más a manifestarse.

¿Cómo se transmite el virus del herpes simple?

El contagio del herpes se da a través del contacto directo con la piel de una persona infectada y, de forma menos frecuente por contacto indirecto, por medio de objetos usados muy recientemente por alguien infectado.

El virus pasa a través de aberturas minúsculas en la piel o por zonas húmedas, pero los síntomas pueden no aparecer por un cierto tiempo después de la infección.

En ciertos casos tanto el tipo 1 como el 2 del virus pueden ser transmitidos incluso en la ausencia de lesiones cutáneas visibles, especialmente cuando se han cicatrizado muy recientemente.

Hasta hace algunas décadas se pensaba que el contagio sólo podría ocurrir durante el período activo del virus, en el que hay formación de heridas.

Sin embargo, a principios de la década de los 80 se descubrió que puede ser transmitido incluso en ausencia de síntomas.

Un hecho importante es que la posibilidad de la transmisión es más alta en los primeros 12 meses después de la infección.

Se debe siempre evitar tener relaciones sexuales cuando aparecen lesiones de herpes genital y sexo oral con personas que tengan lesiones en la boca, para evitar la transmisión del herpes tipo 1 a los genitales.

Muchas personas creen que el herpes no se puede transmitir a través del sexo oral, lo que es un mito muy peligroso.

Otro dato importante es que las mujeres son más propensas que los hombres a adquirir la infección genital del herpes tipo 2.

Del 50 al 90% de los adultos tiene anticuerpos circulantes contra el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) y del 20 al 30% contra el tipo 2 del mismo (HSV-2).

El herpes simple en el embarazo

Si hubiera un brote activo en el embarazo, el herpes genital puede dar lugar a la transmisión del virus al bebé durante el parto.

En ciertos casos no muy frecuentes, especialmente durante el primer brote, que es el más grave, la transmisión del virus al bebé también puede ocurrir mucho antes del parto.

Y hay que tener cuidado: el herpes congénito es una enfermedad grave que puede ser letal.

Asimismo, el herpes oral también puede ser peligroso durante la gestación.

Por ese motivo, el obstetra siempre debe ser informado de la enfermedad para que pueda tomar las medidas preventivas necesarias.

Cómo son las lesiones del herpes 1 y 2

La principal característica son pequeñas ampollas que se distribuyen en forma de racimo.

síntomas del herpes simple

Ampollas del herpes oral

En personas con buena inmunidad, las lesiones suelen desaparecer espontáneamente, incluso sin tratamiento.

En pacientes con SIDA, sin embargo, pueden adquirir dimensiones extraordinarias.

Las lesiones típicas del herpes pueden estar presentes no sólo en la superficie de la piel y las mucosas, sino también dentro de la boca, la uretra, la vagina y el ano.

A propósito, por extensión pueden llegar a la región perianal, anal y anorrectal (anorectal), desde donde pueden propagarse por contacto si el sistema inmunitario estuviera debilitado.

Cómo es la infección primaria y las recaídas

La primera infección puede ser muy agresiva y bastante larga, debido a que el virus del herpes genital es un elemento extraño y todavía no ha habido el tiempo necesario para que el sistema de defensa desarrolle estrategias para combatirlo.

Las recidivas, en cambio, por lo general son menos graves, ya que el cuerpo ha creado anticuerpos (defensas) capaces de limitar la enfermedad.

De todos modos, siempre existe el riesgo de tener recaídas.

Por lo general el virus vuelve a activarse cuando algún factor disparador afecta al sistema inmune: fuertes episodios de estrés, por ejemplo, suelen ser los responsables.

Mientras que algunas personas tienen recidivas con bastante frecuencia (incluso mensualmente), otras sólo las tienen 2 o 3 veces al año.

Todo depende del estado del sistema inmunitario, por eso es de fundamental importancia mantenerlo funcionando de la mejor forma posible.

¿Cuáles son los principales signos del herpes simple?

Ardor, picazón, hormigueo e hinchazón en los ganglios pueden preceder a la erupción. Son los llamados ‘signos prodrómicos’ de la infección.

Las manchas rojas que aparecen a los pocos días evolucionan a ampollas agrupadas en forma de racimo.

A continuación, estas pequeñas ampollas llenas de líquido se rompen y se transforman en dolorosas llagas.

Luego de algunos días, crean una cáscara y cicatrizan, pero el virus emigra por la raíz nerviosa hasta alojarse en un ganglio neural, donde permanecerá inactivo hasta la próxima recaída.

Asimismo, es importante destacar que hay un buen número de personas infectadas que nunca manifiestan ningún tipo de síntoma.

Te recomiendo que veas más detalles sobre los síntomas que tiene el herpes simple aquí.

¿Qué es el herpes zóster?

Se trata de una infección viral aguda causada por el virus varicela-zoster (el mismo VVZ responsable por la varicela).

Afecta a aproximadamente el 20% de la población mundial, principalmente a los adultos mayores de 50 años.

La culebrilla
A esta enfermedad se la conoce popularmente como “culebrilla”, porque su principal característica es el desarrollo de erupciones en forma de vesículas que siguen el trayecto de un nervio afectado por el virus.

En los niños, suele ser un proceso benigno, en cambio, en los adultos es una enfermedad debilitante que causa mucho dolor y que puede dejar como secuela la neuralgia postherpética”.

Dicha complicación produce un dolor permanente o intermitente, llegando a ser incapacitante, y puede ser acompañada de la pérdida de sensibilidad del nervio afectado.

qué es el herpes zóster

Lesiones de herpes zóster

Cómo se contagia el virus del herpes zóster

El contagio del virus varicela-zoster por lo general ocurre en la infancia, ocasionando una conocida enfermedad llamada varicela, que produce erupciones rojizas en la piel.

Después de terminado el ciclo de la varicela, el virus no es eliminado del organismo, sino que queda latente durante muchos años en los ganglios de los nervios dorsales.

Cuando el VVZ es reactivado, por causas que aún no se conocen, se desarrolla el herpes zóster.

¿Cuáles son los síntomas del herpes zóster?

A continuación puedes conocer los principales síntomas de esta dolorosa enfermedad:

  • Posibles trastornos gastrointestinales.
  • Malestar general, fiebre y dolor de cabeza.
  • Hormigueo y fuerte dolor en la zona afectada, que suele empeorar por la noche o con los cambios de temperatura.
  • Vesículas dolorosas a lo largo del recorrido del nervio afectado, que aparecen después de 2 o 3 días, con mayor frecuencia en el tórax o en la espalda y de un solo lado del cuerpo.
  • Dichas vesículas crecen durante 3 a 5 días y pueden acabar uniéndose entre sí, formando grandes ampollas.

Por lo general todo el proceso de la enfermedad dura hasta unos 10 días, pero puede demorar de 2 a 4 semanas para que la piel se recupere totalmente y vuelva a tener su aspecto normal.

¿Por qué las lesiones se desarrollan de un solo lado del cuerpo?

La forma como las lesiones del herpes zóster se agrupan generalmente en una franja, que nunca supera la línea media del cuerpo, es la característica más importante para el diagnóstico de la infección.

Para entender por qué el herpes zóster tiene este comportamiento, es necesario conocer un poco acerca de la anatomía de la médula espinal y los nervios.

Te lo explicaré de una forma muy sencilla.

La médula espinal está conectada al cerebro y se sitúa dentro de la columna vertebral, yendo desde la primera vértebra cervical, arriba del cuello, a la segunda vértebra lumbar, en la parte inferior de la espalda.

A lo largo de la médula, salen varios plexos nerviosos periféricos hacia todo el cuerpo, responsables de la inervación de zonas específicas del mismo.

Cada vértebra tiene un par de nervios, cada uno inervando a la mitad del cuerpo.

Te doy un ejemplo: el área del ombligo está inervada por un par de nervios que nacen a la altura de la 10ª vértebra torácica (T10).

Supongamos que el virus varicela-zóster se ocultara en los ganglios linfáticos próximos a la raíz del nervio que nace a la izquierda de dicha vértebra.

Cuando haya una reactivación, el virus hará el camino contrario y viajará por el interior del nervio afectado, desde los ganglios mencionados hacia la zona del ombligo, causando así erupciones en dicha franja.

Las posibles complicaciones del zóster

En los casos graves de la enfermedad, el vírus puede alojarse en los nervios craneales, por lo que puede afectar a los párpados, poniendo en grave peligro la visión del paciente.

Además, en casos bastante raros, puede afectar el nervio de la mandíbula, ocasionando lesiones en el paladar, la lengua, las amígdalas y en el suelo de la boca.

Si el virus llegara al sistema nervioso central, puede causar meningitis e incluso parálisis motora, ocasionada por la infección en la médula espinal.

¿Cómo se cura el herpes?

Lamentablemente la respuesta que casi todos los médicos dan es que el herpes no tiene cura.

Y eso es verdad si sólo estamos refiriéndonos a los medicamentos de la industria farmacéutica.

Veamos entonces con más detalles cómo funcionan los tratamientos para el herpes.

– Los tratamientos médicos

El objetivo de un tratamiento efectivo debería ser curar la enfermedad, es decir, que nuestro cuerpo lograra recuperar su equilibrio normal para poder defenderse del virus.

Sin embargo, no es esto lo que ocurre con los tratamientos convencionales del herpes.

Necesidad de medicación siempre que haya un brote
Toda vez que se manifiesten los síntomas, el médico te recomendará un fármaco, ya sea oral o tópico, que no curará tu enfermedad.

Los medicamentos de la industria farmacéutica son antivirales y cicatrizantes que sólo alivian los síntomas y aceleran el cierre de las heridas.

En verdad dichos fármacos debilitan un poco la acción del virus hasta que pueda ser controlado naturalmente por el sistema inmunitario.

 Para el herpes labial se recomiendan más las pomadas o geles , que deben ser aplicadas directamente en la zona afectada de cuatro a cinco veces al día, salvo indicación distinta del médico.

Es importante lavar siempre dicha zona y las manos antes de la aplicación, a fin de evitar la posibilidad de infecciones por bacterias.

La probabilidad de que existan efectos secundarios de estos medicamentos tópicos es muy pequeña, pero en casos de mayor sensibilidad o tratamiento prolongado, pueden ocurrir irritaciones en la piel, con comezón y enrojecimiento.

 En el caso del herpes genital, los medicamentos más efectivos son los orales  (pastillas).

El más utilizado por los médicos es el aciclovir, dosificado en un comprimido tomado cinco veces al día durante aproximadamente una semana.

Pero también hay otros que el médico puede recomendar, dependiendo de la intensidad de los síntomas y el caso clínico de cada paciente.

– ¿Hay remedios caseros para el herpes?

Sí, los hay, pero permíteme alertarte lo siguiente: si ya estás haciendo un tratamiento con medicamentos, no debes dejar de usarlos sin el consentimiento de tu médico.

Cómo curo el herpes - Tratamientos naturales

Remedios naturales

En verdad hay millones de microorganismos con los cuales los seres humanos dividimos nuestro espacio. Muchos de los mismos están sobre nuestra piel e incluso dentro de nuestro cuerpo.

Pero eso no significa que todos vayamos a enfermarnos sólo por su simple presencia.

Además, el enfoque de la farmacología occidental está equivocado: no precisamos matar a los microorganismos con químicos, para eso contamos con nuestro sistema inmunitario.

El problema es que nuestro estilo de vida moderno por lo general destruye nuestras defensas, dejándonos a merced de los virus, bacterias y hongos.

La medicina milenar del Lejano Oriente tiene un enfoque totalmente distinto. Su objetivo es fortalecer el organismo de la persona y devolverle su equilibrio natural para que pueda eliminar la enfermedad.

Para esto, es necesario que sean hechos algunos cambios saludables en nuestro estilo de vida.

A propósito, te recomiendo que veas en mi blog algunos consejos y tratamientos naturales:

  1. Cómo combatir el herpes de forma natural.
  2. Los alimentos naturales que mejoran el herpes.
  3. Un remedio casero para el herpes genital.

Las complicaciones de la enfermedad

Debemos darle al herpes la importancia que tiene, ya que algunas personas no se lo toman muy en serio y terminan sufriendo algunas consecuencias graves.

Las complicaciones no son muy comunes, pero existen.

El virus del herpes requiere cuidados para evitar que el cuadro empeore y permita la aparición de complicaciones o condiciones más graves.

En verdad son raras y ocurren principalmente en pacientes inmunodeprimidos, tales como los que realizan quimioterapia, portadores de VIH, de inmunodeficiencias primarias y de patologías onco-hematológicas.

Otros pacientes más propensos a las complicaciones del virus del herpes simple son los ancianos y los bebés recién nacidos.

Las presentaciones más graves de la enfermedad afectan principalmente al sistema nervioso central, en forma de queratoconjuntivitis, encefalitis herpética y la parálisis de Bell, que causa debilidad muscular de uno de los lados de la cara.

Para que lo pienses:
¿Tú no crees que un buen tratamiento tendría que proporcionarnos la cura definitiva de cualquier enfermedad, sin que tengamos que volvernos esclavos del uso de fármacos para el resto de nuestra vida?

Bien, llegamos al final de este largo artículo. Espero que todas las informaciones que encuentres en mi web te sean de bastante utilidad y que pronto puedas curarte de esta cruel enfermedad. 

Déjame tus preguntas o comentarios más abajo, los leeré y te responderé.

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